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Convincente
y eficiente. Eso es lo que hoy por hoy es este equipo de los Lakers.
Muy lejos parecen estar los problemas de la temporada regular. Mayormente,
gracias a que Kobe Bryant parece entender (finalmente) que para
ganar no es necesario que él anote 50 puntos, sino que haga
participe del juego al resto de sus compañeros. Kobe lo entiende
y Shaq está feliz por ello.
Por
primera vez en diez años los Lakers barren una serie. Y esto
ocurre nada menos que contra Portland, un equipo que armó
su plantilla con la mente puesta en los Lakers. Pero los Lakers
llegaron y Portland se derrumbó, especialmente debido a su
inestabilidad mental y emocional. Wallace no fue el goleador que
esperaban. Pippen no fue el lider que nece sitaban,
y nadie pudo detener a O'Neal ni a Bryant.
O'Neal
anotó 25 puntos y tomó 15 rebotes. Bryant anotó
22 puntos y terminó con 9 asistencias (su máximo en
playoffs). Derek fisher también hizo su aporte con 17 puntos
y 8 rebotes.
A
pesar que Damon Stoudamire y Steve Smith anotaron 25 pts. cada uno,
pesaron mucho los 15 de 19 intentos que erró Wallace y los
10 de 13 de Pippen.
Al
promediar el tercer cuarto y con los Lakers 1 punto arriba (67-66),
Derek Fisher convirtió un triple y empezó un racha
de 20-8, que finalizó a los cuatro minutos del último
cuarto, dejando al equipo de Los Angeles 87-74 y al partido practicamente
definido.
Portland
ya es historia, y solo quedan preguntas en el aire:
¿Puede
alguien vencer a un equipo en el que Kobe Bryant consigue 23 asistencias
y sólo 3 pérdidas de balón?
¿Puede
alguien vencer a un equipo en el que Derek fisher no tiene ni una
pérdida de balón en 114 minutos?
¿Puede
alguien vencer a un equipo en el que Shaquille O'Neal convierte
21 de 34 tiros libres?
La
respuesta a todas estas preguntas parecer ser siempre la misma:
NO. |